Obesidad: La Influencia del estigma sobre las personas


Las actitudes negativas hacia las personas obesas están entre las ultimas formas sociales aceptables de discriminación. Los prejuicios y la discriminación contra las personas obesas ocurren en dominios clave de la vida, como el empleo, el cuidado medico de la salud y la educación.

El empleo
Los estudios experimentales hallaron que cuando se envía un Currículum acompañado por una foto o video de una persona obesa (comparado con una persona de peso nor-mal) el solicitante con sobrepeso es evaluado más negativamente y es menos probable que sea contratado. Otros estudios han hallado que los empleados con sobrepeso son considerados como haraganes, descuidados, faltos en autodisciplina, desagradables, menos concienzudos, y pobres modelos de rol. Los investigadores también hallaron que las personas con sobrepeso reciben una menor paga por los mismos trabajos, sus probabilidades son de trabajos por menor pago y tienen menos posibilidades de obte-ner una promoción que las personas delgadas con las mismas calificaciones.
La percepción de que una persona con sobrepeso no puede ser una imagen apropiada en representación de una empresa ha sido desafiada en las cortes. Un litigio en Cali-fornia en el que la litigante demanda a la empresa por la terminación de su relación como Instructora de aeróbic porque no encajaba en la imagen fue recientemente ga-nada y la empresa tuvo que cambiar sus criterios para los instructores.

Cuidado medico
Los investigadores han hallado que los profesionales de la salud tienen los mismos pre-juicios contra la gordura como el resto de la sociedad. Un factor que puede generar esto es la frustración que sienten los médicos clínicos cuando tratan de ayudar a un paciente para que baje de peso. En lugar de reconocer la eficacia limitada de los actua-les tratamientos para adelgazar se culpa a los pacientes por no cumplir con lo que se les dice y su falta de auto-control, motivación y disciplina.
Hay efectos secundarios dañinos en esta a atmósfera de culpa que se produce en el consultorio del médico. Lo más peligroso es que el paciente obeso evita obtener, no busca, cuidado médico. La investigación ha demostrado que cuanto más pesado es el paciente es más probable que cancele su visita al médico. Otros estudios hallaron que las mujeres obesas muestran un menor grado de búsqueda de cuidado preventivo en exámenes ginecológicos y de mamas. Este retraso en la atención medica puede contri-buir a porcentajes más altos de problemas médicos.

Educación
La discriminación por el peso ocurre en cada nivel del proceso de educación. Un estu-dio reciente mostró una repetición de un hallazgo de 40 años atrás respecto a que los niños de corta edad rechazarán a sus pares con sobrepeso. Estos estudios mostraron fotografías de niños con varios pesos y discapacidades físicas y halló que los niños con sobrepeso fueron calificados como los amigos y compañeros de juegos menos desea-bles.
La discriminación continúa en el proceso de solicitud de vacantes en la universidad. Estudiantes con sobrepeso con altas calificaciones, particularmente las chicas, tienen menos probabilidades de ser aceptadas en los colegios, en comparación con sus pares de peso normal. Lo más sorprendente tal vez fue un estudio que mostró que los padres de hijas con sobrepeso proporcionaban menor apoyo financiero a sus hijas para ir a la universidad que los padres de jóvenes mujeres de peso normal. Este estudio controló además otros factores, como nivel educativo, ingresos, etnia y tamaño familiar.

El peso y los medios
Durante años los profesionales en el campo de los desordenes de la alimentación han señalado los cuerpos delgados no realistas que aparecen en revistas y en la televisión. El uso de dobles de cuerpo y los programas informáticos de edición se aseguran que los cuerpos humanos que vemos en los medios sean "perfeccionados" más allá de lo que es humanamente posible.
En el otro extremo, una investigación examinó la presencia de personas con sobrepeso en la TV. El mayor hallazgo fue que no hay muchas personas con sobrepeso en este medio.
Las personas con sobrepeso que aparecen en TV tienen menor probabilidad de ser pre-sentadas en relaciones románticas y sí se muestran más en situaciones involucradas con la comida (comiendo). Claramente la televisión perpetua los estereotipos de las personas obesas.

Implicaciones del estigma y la discriminación
Hay un patrón claro y consistente de discriminación contra las personas obesas en nuestra sociedad. Las personas intentan justificar su prejuicio contra la gordura afir-mando que las personas obesas son totalmente responsables por su condición de tener sobrepeso. La falsa creencia de que la obesidad es controlable y reversible alimenta la creencia de que las personas con sobrepeso "reciben lo que merecen y merecen lo que reciben" cuando sufren el prejuicio y la discriminación.
Consideremos la perspectiva de la persona con sobrepeso. Experimentan la discrimina-ción, pero más que sentirse enojados o atropellados pueden aceptar la noción de que lo merecen. Esto es particularmente peligroso, así como el culparse, ya que puede conducir al distress psicológico, y problemas como depresión y actitudes negativas hacia el propio cuerpo, forma y peso. La desesperación de querer bajar de peso puede conducir, y conduce, a la realización de dietas no saludables y conductas drásticas que a su vez provocan los desordenes de alimentación. La vergüenza de ser obeso puede provocar que las personas eviten el cuidado medico, lo que a su vez provoca proble-mas de salud serios.

SI USTED ES UN PROFESIONAL DE LA SALUD, GUIAS PARA CONSIDERAR

1. Ver a la persona, no los kilos. Distinguir la persona del número en la balanza. Es fácil caer en la tendencia de ver a los pacientes como una combinación de factores de riesgo o problemas médicos. Recuerde, una persona entera está buscando tratamiento. Su trabajo es comunicarse con esa persona.

2. Reconozca con su paciente lo difícil que es bajar de peso. Nuestra sociedad está obsesionada con la idea no solo de que es posible, sino que es fácil adelgazar si usted sigue la receta correcta de dieta y ejercicio. Hay mas de 1200 libros que prometen la solución correcta. Las personas con sobrepeso reciben constante-mente, de amigos, familia, y medios, el mensaje de que sólo tienen que hacerlo y que pueden también ser una historia de éxito. La verdad es que bajar de peso es difícil aún en la mejor de las circunstancias, y bajo otras circunstancias no es un objetivo que se logra simplemente.

3. Olvídese de la idea de un "peso ideal". Junto con nuestra obsesión de que adel-gazar debería ser fácil está la creencia de un objetivo de peso claro para cada uno de nosotros. Los datos epidemiológicos sugieren que este no es el caso. Es una simplificación excesiva mirar la altura y decir el peso " que debería tener" . Las personas son tremendamente diferentes en todas las características físicas que tenemos y es ilógico pensar que un cierto peso debería ser el mismo para todos.
Las personas no pueden controlar las cifras en la balanza. Toda persona que haya trabajado con pacientes que tratan de bajar de peso (o lo ha tratado por si mismo) sabe que las personas pueden tener en una reunión todos sus objetivos conductua-les en términos de calorías y ejercicio, y aun así no ver que los números de los ki-los en la balanza reflejen estos esfuerzos. Un énfasis exagerado sobre el peso pue-de trabajar contra la motivación. Cuando una persona tiene una semana de cam-bios de conductas y no ve que la aguja de la balanza se mueve es fácil perder la esperanza y abandonar.

4. Para enfrentar esto, enfóquese sobre las conductas. Discuta las conductas que pueden cambiar y haga que estos objetivos sean razonables y posibles de lograr. Establezca objetivos pequeños y luego arregle para chequear con regularidad para ver como le esta yendo.

5. Es posible estar en buen estado físico y gordo. Una nueva idea que ha recibido apoyo empírico es que estar en buen estado físico y gordo no son exclusivos entre si. De hecho, hay datos que sugieren que es más importante estar en buen estado físico que ser delgado. En otras palabras, las personas que están en buen estado fí-sico aunque con sobrepeso pueden estar mas sanas y vivir más años que las per-sonas que son delgadas y no tienen un buen estado físico. Esto es buena noticia, ya que un buen estado físico es algo que las personas pueden perseguir activamen-te, mientras que cambiar el peso puede no ser un objetivo que puedan lograr. De hecho, los datos sugieren que las personas solo deben volverse moderadamente activas para cosechar estos beneficios, y no es necesario comenzar a correr mara-tones para considerar que estamos en buen estado.
Anime a sus pacientes a ser más activos físicamente. Como este con frecuencia es un objetivo difícil para una persona con sobrepeso hable con ellos respecto a los beneficios de aumentar su nivel de actividad, aunque sea caminando unos pocos minutos cada día. Reconozca las barreras a la actividad: dolor físico, vergüenza, sentimientos de fracaso de intentos pasados.
Las investigaciones son claras respecto a que hay muchos beneficios de la actividad física. Hallamos que es importante interpretar cuanta actividad es necesaria, algo que debe interpretar con su paciente. Por una parte se sugiere que las personas realicen ejercicio al menos durante 30 minutos al día, la mayoría de los días de la semana; sin embargo los pacientes obesos necesitarán construir esto. Comience con objetivos más moderados y anímelos a construir con el tiempo. Enfatice la idea de que cada paso cuenta y el objetivo es acumular los minutos de actividad duran-te el curso de un día. Cuando le pregunten cuál es el "mejor" tipo de ejercicio, con-teste " el que usted hará."

6. Hable con sus pacientes sobre el Desorden por Atracón. La mayoría de las per-sonas con sobrepeso no tienen desordenes de alimentación. De hecho, en el medio ambiente de alimentos de nuestra sociedad es muy fácil comer "normalmente" en restaurantes e incorporar más calorías que las necesarias, con el resultante aumen-to de peso.
Hay un subgrupo de personas con sobrepeso que sin embargo tendrán un desor-den de alimentación. Es el desorden por atracón. En este desorden las personas comen cantidades inusualmente grandes de comida y se sienten fuera de control mientras lo hacen. Estos atracones están asociados con comer solo, comer in-usualmente rápido, comer aunque estén físicamente satisfechos y sentirse culpable y con remordimientos después.
Estas personas tienden a tener mayor porcentaje de depresión, peor imagen corpo-ral y una historia de dietas y recuperación de peso. Algunos investigadores opinan que en estos casos primero hay que tratar el desorden por atracón antes de inten-tar una disminución de peso.
La buena noticia es que hay tratamientos, (La terapia Cognitiva Conductual y la Te-rapia Interpersonal). Busque un psicólogo en su área que esté entrenado en estos tratamientos para hacer la derivación.

7. Usted puede aceptar la persona y promover el cambio al mismo tiempo. En el te-rreno familiar, usted ama a su hijo aunque pueden no gustarle algunas de las cosas que hace. Esta distinción es útil cuando se trabaja con los pacientes. Es importante demostrar una aceptación de su paciente como persona. Escuche cuidadosamente como escoge sus propias palabras y mire su lenguaje corporal para ver como pue-de demostrar una aceptación de su paciente como persona. Al mismo tiempo pue-de hablarle sobre cambios de conducta saludables. Pregúntele en que ha trabajado, qué puede encontrar que puede hacer, que necesita para ayudarlo a implementar los cambios. Pruebe establecer objetivos específicos y que se pueden lograr. Adel-gazar no es un objetivo especifico; caminar 15 minutos al día lo es. Establezca un método para seguir como le está yendo. Trate que no pasen 6 meses o un año sin chequear y ver como están yendo estos cambios. Si no puede hacer este segui-miento busque un terapeuta o programa de tratamiento que pueda hacerlo.

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